20 julio, 2012

Banco HSBC acusado de lavado de dinero.

Por Cuentas Bancarias

El banco británico HSBC puso en riesgo al sistema financiero estadounidense al exponerse a posibles actividades de lavado de dinero vinculado al tráfico de drogas o al financiamiento del terrorismo, indicó un informe del Senado norteamericano.

Subcomité Permanente de Investigación del Comité de Seguridad Nacional del Senado de EE.UU. publicó un informe que contiene pruebas de la política “contaminada” del banco británico HSBC para permitir las operaciones de lavado de dinero de los cárteles mexicanos y de organizaciones sospechosas iraníes.

Los mismos bancos intentan saltarse los controles en búsqueda de “dinero fácil”. “Pensamos que los bancos deben actuar de forma responsable y honesta pero la presión por el dinero fácil yo creo que hace que muchas veces incurran este tipo de actos verdaderamente lamentables. El sistema bancario está bastante podrido”, dijo el doctor en Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, Manuel Villoria.

Según el informe, la filial de HSBC en México tenía un número de clientes de alto nivel sospechosos de tráfico de drogas. Sin embargo, sus cuentas no fueron congeladas, sino que quedaban bajo supervisión. Además, los empleados del banco admitían remisiones de miles de millones de dólares de afiliados mexicanos en EE.UU. sin el conocimiento de los reguladores.

Aparte de México e Irán, en la lista de países con transacciones sospechosas en el HSBC figuran también Arabia Saudita, Siria, Bangladesh e Islas Caimán. Los investigadores sostienen que a través de cuentas del banco pasaban fondos procedentes de estos países para la financiación de acciones delictivas.

Los ingresos netos del HSBC el año pasado, fueron de US$16.800 millones. Opera en 80 países y además del principal banco europeo es uno de los 10 más grandes de Estados Unidos, con activos por US$210.000 millones.

Según los senadores, estas operaciones ilegales fueron posibles debido a la connivencia de la administración del banco, que no implementaba un seguimiento adecuado de las transacciones financieras sospechosas. Asimismo, la reciente investigación descubrió lagunas significativas en el trabajo de la Oficina del Controlador de Monedas (OCC, por sus siglas en inglés), el regulador bancario que no supervisó bien las transacciones financieras del HSBC.

«En la era del terrorismo internacional, de la violencia vinculada a la droga en nuestras calles y en nuestras fronteras, del crimen organizado, detener el flujo de dinero que apoya esos horrores es una prioridad para la seguridad nacional», escribió en un comunicado el senador demócrata Carl Levin, quien preside la comisión.

Como respuesta al informe hecho público, el HSBC emitió un comunicado en el que dice que sus ejecutivos pedirán perdón, en la audiencia que se llevará a cabo.“Pediremos perdón, reconocemos las fallas y nos comprometemos a subsanar los errores cometidos”.

Entre tanto, la administración del HSBC ha declarado su disposición a colaborar con las autoridades estadounidenses. También reconoció que hubo errores en el sistema de control de las operaciones bancarias y expresó su esperanza de que este caso brinde «una lección importante para toda la industria» en la lucha contra el lavado de dinero.

El banco HSBC es una de las instituciones financieras más grandes del mundo. Tiene sucursales en 85 países y el número total de sus clientes se estima en 89 millones de personas.